Me has enseñado a lo largo del camino que la vida es hermosa, que debo seguir mi sendero con honestidad y alegría, que debo ser fiel a mis principios y sobre todo, que nunca debo faltar a mis ideales y lograr mis metas… Y así lo hago, papá. Sigo ese sendero que me dibujaste en la niñez… Aún tengo en mi mente las palabras precisas con las cuales cada noche me aconsejabas… Esos momentos contigo los recordaré siempre. Tú eres ese hombre fuerte y constante que admiro y respeto. Cada vez que te miro pienso en lo afortunada que soy de tenerte como padre. Siempre me has animado a hacer algo incluso cuando nadie más creía que podría, has llorado conmigo y hemos pasado infiernos, pero siempre hemos tenido el apoyo del otro para salir adelante. Siempre te he tenido cuando más lo he necesito, siempre me has creído en todo, y adoro cuando todavía, teniendo yo ya veinte años, me dices: «Tú siempre serás mi pequeña». Quiero que sepas que al igual que yo siempre te he tenido, tú siempre me vas a tener a mí para todo. Eres mi héroe y siempre lo serás. Te quiero, papá ❤
